Crecimiento del equipo · Parte 07 de 10
Cuando alguien de tu equipo deja de participar
Un mensaje amistoso puede ayudarte a saber si alguien quiere orientación, más tiempo o una pausa.
Alguien se une a tu equipo, hace unas preguntas y después deja de dar señales. Es fácil suponer que ha perdido el interés. Antes de llegar a esa conclusión, yo le daría una oportunidad sencilla de explicar qué ha pasado.
El mensaje puede ser tan breve como este: «Hola, Alex, ¿cómo vas? ¿Hubo algo que no entendiste o has estado ocupado? Si quieres ayuda, dime en qué punto te quedaste». Así le das espacio para responder con sinceridad.
Si tenía dudas, averigua el punto exacto que le causó problemas. Quizá no entendía una instrucción de una tarea o quería comprobar una condición de recompensa. Resolved juntos esa pregunta con la orientación vigente de la plataforma. Una respuesta clara puede bastar para dar el siguiente paso.
Si el problema es el tiempo, pregúntale cuándo preferiría retomarlo. Deja que elija un ritmo que encaje con su vida. Los recordatorios repetidos pueden añadir presión cuando alguien ya tiene el día lleno.
También puede decirte que quiere hacer una pausa o marcharse. Acepta su respuesta y mantén una relación cordial. Un vínculo familiar o una amistad merece cuidado más allá de la actividad de alguien en una plataforma.
Puedes preguntarle si quiere que vuelvas a escribirle más adelante. Si acepta, recuerda cuándo lo acordasteis. Si no, deja que te contacte cuando quiera. Así es más fácil confiar en tu oferta de ayuda.
Lo importante aquí es escuchar antes de proponer una solución. Cuando los miembros empiecen a ayudar a sus propios invitados, enséñales a plantear ese mismo tipo de pregunta abierta. Todos tendrán una idea más clara del apoyo que realmente se necesita.
Piensa en un miembro del que no hayas sabido nada últimamente. Envíale una pregunta breve y amistosa y dale tiempo para responder antes de decidir qué ayuda ofrecerle.